8/10/26
¿Cataratas en perros? Cómo reconocerlas y qué hacer antes de que afecten a su visión
¿Cataratas en perros? Cómo reconocerlas y qué hacer antes de que afecten a su visión
¿Has notado que el ojo de tu perro empieza a verse más blanquecino o nublado? A veces puede tratarse de un cambio normal relacionado con la edad, pero en otras ocasiones puede ser una catarata.
Saber distinguirlas y reconocer las primeras señales puede ayudar a actuar a tiempo.
¿Qué es una catarata en un perro?
El cristalino es una estructura transparente situada dentro del ojo que ayuda a enfocar la luz sobre la retina. Cuando pierde su transparencia y se vuelve opaco, hablamos de una catarata.
El resultado puede ser una visión más borrosa que, dependiendo de cómo avance la catarata, puede llegar a provocar una pérdida importante de visión.
¿Por qué aparecen las cataratas?
Las cataratas pueden aparecer por diferentes motivos y no todos los perros tienen el mismo riesgo. Entre las causas más habituales encontramos:
La edad: con el paso de los años pueden producirse cambios en el cristalino y aumentar la posibilidad de desarrollar cataratas.
La genética: algunas cataratas son hereditarias y pueden aparecer en perros que tienen una predisposición determinada.
La diabetes: es una de las causas que más debemos tener en cuenta. Cuando un perro tiene diabetes, el exceso de glucosa en la sangre puede provocar cambios en el cristalino y favorecer la formación de cataratas. En estos casos, pueden aparecer y avanzar con bastante rapidez, por lo que cualquier cambio en los ojos de un perro diabético debería ser revisado por un veterinario.
Golpes o traumatismos: una lesión en el ojo también puede dañar el cristalino y favorecer la aparición de una catarata.
Otros problemas oculares: determinadas inflamaciones o enfermedades del ojo pueden afectar al cristalino y provocar su pérdida de transparencia.
Por eso, cuando aparece una catarata, conocer la causa puede ser importante para saber cómo actuar y si existe algún otro problema que deba tratarse.
¿Qué perros pueden desarrollar cataratas?
Las cataratas pueden afectar a perros de diferentes edades, incluso a cachorros.
Algunas razas pueden tener una mayor predisposición a desarrollar determinados tipos de cataratas. Entre ellas se encuentran los caniches, cocker spaniels, labradores y schnauzers.
La edad también puede influir, aunque las cataratas no deben considerarse simplemente una consecuencia normal del envejecimiento. Un perro mayor que presenta cambios en los ojos debería ser revisado para determinar qué está ocurriendo.

¿Cómo puedo saber si mi perro tiene cataratas?
Sin embargo, un ojo nublado no significa necesariamente que haya una catarata.
En perros mayores, la esclerosis nuclear puede producir un aspecto azulado o grisáceo del ojo y es un cambio distinto de las cataratas. Solo una revisión veterinaria puede diferenciarlos correctamente.
¿Qué hacer si sospecho que mi perro tiene cataratas?
Si notas que el ojo de tu perro ha cambiado de aspecto o que parece ver peor, lo recomendable es pedir cita con el veterinario. No conviene esperar a que la pérdida de visión sea evidente.
Durante la revisión, el veterinario podrá examinar el ojo y determinar si realmente se trata de una catarata o de otro problema ocular. También valorará el estado del cristalino, la retina y el resto de estructuras del ojo.
En algunos casos, especialmente cuando la catarata está relacionada con otra enfermedad, será necesario tratar primero la causa que la está provocando.
¿Las cataratas tienen tratamiento?
El tratamiento dependerá de la causa y de cuánto haya avanzado la catarata.
Cuando la catarata afecta de forma importante a la visión, existe la posibilidad de realizar una cirugía para retirar el cristalino afectado y sustituirlo por una lente artificial. Sin embargo, no todos los perros necesitan cirugía y es el veterinario, después de valorar el ojo y el estado general del animal, quien debe determinar cuál es la mejor opción.
Por eso es importante detectar el problema cuanto antes. Una revisión temprana permite conocer qué está ocurriendo y valorar las diferentes posibilidades de tratamiento.

¿Cómo puedo ayudar a mi perro si empieza a perder visión?
Los perros pueden adaptarse bastante bien a una pérdida de visión, especialmente cuando el cambio se produce de forma gradual. El olfato y el oído les ayudan a orientarse y a seguir realizando muchas de sus actividades habituales.
No todos los ojos nublados tienen una catarata
Este es un punto importante.
Que el ojo de un perro se vea más gris, azulado o nublado no significa automáticamente que tenga cataratas.
En perros de edad avanzada es frecuente encontrar esclerosis nuclear, un cambio relacionado con el envejecimiento del cristalino que puede dar al ojo un aspecto azulado o grisáceo, pero que no es lo mismo que una catarata.
Por eso, si observas cualquier cambio en los ojos de tu perro, lo mejor es no intentar diagnosticarlo en casa. Una revisión veterinaria permitirá saber de qué se trata.
Una revisión a tiempo puede marcar la diferencia
Las cataratas no siempre aparecen de la misma manera ni evolucionan al mismo ritmo. En algunos perros pueden avanzar lentamente y en otros hacerlo con mayor rapidez, especialmente cuando existe una enfermedad como la diabetes.
Observar los ojos de tu perro con cierta frecuencia puede ayudarte a detectar cambios antes de que sean evidentes. Y si notas que el ojo se vuelve opaco, que tropieza más de lo habitual o que parece tener dificultades para ver, consulta con tu veterinario.
Cuidar su visión también forma parte de cuidar su bienestar.
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración de un veterinario.
